Las próximas negociaciones para extender el T-MEC, de acuerdo con expertos, está marcado por presiones públicas provenientes desde Washington, donde el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, figura como persona clave para llegar a un acuerdo sobre la renovación de los términos. Para el mandatario, la negociación se debe presentar como una victoria política donde se dejan abiertas las posibilidades de abandonar, modificar o renegociar el tratado.
El debate, ahora enfocado en los cambios que intentará imponer los Estados Unidos, tratara temas laborales, aduanales, energéticos, digitales y el déficit comercial que mantiene con México, cifra que ha superado los 170 mil millones de dólares. Ante la situación, pese a que funcionarios mexicanos aseguran que se manejaran temas sensibles, representantes de gobiernos, empresas, sindicatos y academia coincidieron en que el tratado seguirá vigente, aunque no sin fricciones.
