Este sábado 15 de marzo, la Ciudad de México fue el punto de encuentro para quienes alguna vez se identificaron con el movimiento emo. La marcha inició a las 13:00 horas frente al Palacio de Bellas Artes, avanzó por el Eje Central Lázaro Cárdenas, continuó por la Avenida Chapultepec y concluyó en la Glorieta de Insurgentes, un sitio emblemático para esta subcultura.
Más que un simple reencuentro, la movilización conmemoró casi 20 años de un episodio clave en la historia de las tribus urbanas en México: el enfrentamiento entre emos y punketos en marzo de 2008. Dicho conflicto, ocurrido precisamente en la Glorieta de Insurgentes, simbolizó la tensión entre estas dos corrientes juveniles.
Entre humo morado y un ambiente festivo, los asistentes, muchos ya en sus 30 años, disfrutaron del evento y algunos incluso llevaron a sus hijos. A diferencia de 2008, la jornada transcurrió sin incidentes.
La reunión no solo evocó nostalgia, sino que también recordó un momento que marcó la historia de las tribus urbanas en la Ciudad de México, donde la rivalidad entre emos y punketos trascendió la moda para convertirse en una diferencia de filosofía de vida.
