Más de 9,000 personas han evacuado la isla griega de Santorini en los últimos días debido a una serie de más de 600 terremotos registrados desde el viernes. La constante actividad sísmica, con temblores de hasta 5.4 grados, ha generado temor entre residentes y turistas, llevando a las autoridades a cerrar escuelas y restringir el acceso a islas cercanas como Amorgos y Anafi. Aunque no se han reportado heridos, algunos edificios antiguos han sufrido daños y se han habilitado refugios temporales. Expertos advierten que los sismos podrían continuar durante días o semanas, por lo que recomiendan evitar zonas costeras y espacios cerrados.
El gobierno griego mantiene reuniones diarias para evaluar la situación, mientras cientos de personas continúan saliendo en ferris y vuelos especiales hacia Atenas. En la isla, algunos hoteles han vaciado sus piscinas por precaución, y las autoridades han prohibido la construcción en ciertas áreas para evitar riesgos adicionales. Santorini, formada por una erupción volcánica hace miles de años, sigue siendo una zona de alta actividad sísmica, aunque los especialistas consideran poco probable un terremoto de gran magnitud.
