Los líderes de Morena en el Congreso, Ricardo Monreal y Adán Augusto López, se reunieron en Palacio Nacional junto con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para resolver sus diferencias recientes. Durante el encuentro, acordaron no convocar a un periodo extraordinario de sesiones para discutir iniciativas pendientes, priorizando la unidad del partido y la estabilidad legislativa.
Este acuerdo se produce tras una serie de acusaciones mutuas relacionadas con recortes presupuestales y presuntos actos de corrupción en el Senado. La presidenta Claudia Sheinbaum intervino previamente, instando a ambos líderes a mantener la calma y resolver sus discrepancias por vías institucionales, subrayando la importancia de la cohesión interna en Morena para avanzar en la agenda gubernamental.